Amanita aprica, conocida comúnmente como amanita del sol, es una especie de hongo tóxico perteneciente a la familia Amanitaceae. Se caracteriza por presentar un sombrero de color amarillo a naranja con restos verrugosos blanquecinos provenientes del velo universal que cubría el ejemplar en su desarrollo. Las láminas son de tonalidad pálida, al igual que el pie o estipe, que frecuentemente presenta una base ensanchada. En los ejemplares jóvenes es posible observar un anillo membranoso en forma de falda alrededor del estipe.
Esta especie fue descrita científicamente por primera vez en el año 2005, lo que la constituye como un descubrimiento relativamente reciente para la ciencia. Se distribuye en la región del Pacífico Noroeste de América del Norte, donde establece relaciones micorrízicas con árboles como el abeto de Douglas y diversas especies de pinos. Esta asociación simbiótica con estos hospedadores vegetales define su nicho ecológico y su patrón de aparición geográfica.
Amanita aprica pertenece taxonómicamente al reino Fungi, filo Basidiomycota, clase Agaricomycetes, orden Agaricales y familia Amanitaceae. Por su naturaleza tóxica, esta especie representa un riesgo para la salud humana en caso de ingestión, siendo fundamental su correcta identificación para evitar confusiones con especies comestibles en contextos de recolección de hongos silvestres.